LatinoamericanosLo secreto, de María Luisa BombalSé muchas cosas que nadie sabe. Conozco del mar, de la tierra y del cielo infinidad de secretos pequeños y mágicos. Esta vez,
ClásicosLa casa de la agonía, de Luigi PirandelloSin duda el visitante, al entrar, había dicho su nombre, pero la vieja negra renqueante que había venido a abrirle como una mona
ContemporáneosNikita, de Andréi PlatónovPor la mañana temprano su madre se marchaba a las labores del campo. Vivían sin padre; hacía mucho que este se había marchado
Ciencia FicciónEl crimen del paraíso de miel, de Boris RomanovskiEl sol rojo asomó detrás las crestas del monstruoso bosque. Las emanaciones de los venenosos pantanos se tiñeron de matices violáceos, se iluminó
TerrorLa torre encantada, del Marqués de SadeRodrigo, monarca de España, el más lujurioso e imaginativo en el arte de variar sus placeres, utilizaba su cetro como el arma eficaz
LatinoamericanosEl infierno tan temido, de Juan Carlos OnettiLa primera carta, la primera fotografía, le llegó al diario entre la medianoche y el cierre. Estaba golpeando la máquina, un poco hambriento,
ClásicosNoche blanca, de ColetteNo hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del
OrientalDiario de un loco, de Xun LuDos hermanos, cuyos nombres me callaré, fueron mis amigos íntimos en el liceo, pero después de una larga separación, perdí sus huellas. No